Quiénes somos

Galicia Bilingüe es una asociación sin ánimo de lucro, apartidista e independiente, cuyo fin primordial es lograr para los ciudadanos de Galicia los mismos derechos lingüísticos que disfrutan los ciudadanos de las democracias con más de una lengua oficial, es decir: elección de lengua vehicular en la enseñanza, bilingüismo en la Administración pública, que no se prime el conocimiento de una determinada lengua a la competencia profesional y, poner fin al adoctrinamiento nacionalista en la enseñanza.

Somos personas de todas las edades, sobre todo con hijos en edad escolar, pero también ciudadanos de diversas franjas de edad que amamos la libertad, la tolerancia y el respeto a los principios democráticos. La mayoría vivimos en Galicia, aunque también hay socios y simpatizantes de diversos lugares del resto de España y españoles residentes en otros países que desean el final de la imposición de una lengua.
No le preguntamos a nadie si es de derechas o de izquierdas, abstencionista o si vota en blanco, para unirse a nosotros. Nos basta con que crea en nuestras propuestas. En esencia, que crea en la democracia y en los derechos individuales.

Galicia Bilingüe fue inscrita en el registro de asociaciones de ámbito gallego en julio de 2007 y su asamblea anual informativa y de presentación de cuentas se celebra en Santiago de Compostela; en ella tienen voz y voto los socios de GB. En febrero de 2009 Galicia Bilingüe presentó en el Registro General de la Xunta de Galicia las firmas de 100.000 ciudadanos residentes en Galicia que apoyaban sus propuestas. Muchos de ellos han querido participar de una forma más directa; son miles de colaboradores y simpatizantes que nos ayudan en nuestras campañas y reciben información periódica y asesoramiento legal por parte de la asociación para hacer valer sus derechos lingüísticos.

Galicia Bilingüe se financia única y exclusivamente con las cuotas de sus socios y las aportaciones voluntarias de sus simpatizantes y colaboradores. Ningún miembro de la asociación recibe remuneración o compensación económica alguna por el trabajo que realiza en GB. Galicia Bilingüe no ha recibido nunca aportación alguna de organismos oficiales ni directa ni indirectamente. Estamos fuera del circuito de las subvenciones y no tenemos intención de modificar esta actitutd, ya que nos parece que con ello ganamos en independencia.
Prescindimos de gastos superfluos, no tenemos locales y, aunque existe un grupo permanente de trabajo muy activo, de forma creciente se incorporan a él personas que aportan su tiempo o sus destrezas al ritmo que desean. Nuestros ingresos se destinan a sufragar las campañas de información y, sobre todo en este momento, a costear los procesos judiciales iniciados contra la Administración por vulneración de derechos lingüísiticos.

Sacar adelante este proyecto no ha sido fácil. En cuánto comenzamos nuestra andadura ciertos sectores intentaron acallar nuestra voz, tal vez porque creyeron que pondríamos en peligro algunos de sus privilegios. Se trata, principalmente, de partidos políticos y plataformas o colectivos ligados a esos partidos que creen que la imposición lingüísitica beneficia la consecución de sus objetivos. Los más activos reciben subvenciones por promocionar la llamada “normalización lingüísitica”. Otro sector muy beligerante se encuentra entre la cultura monolingüe, sobre todo entre el sector editorial y el audiovisual.

Situación de los derechos lingüísticos en Galicia.

Desde que Galicia Bilingüe comenzó su labor en 2007, conseguimos frenar la imposición lingüística, que se había desbocado durante el período del gobierno socialista-nacionalista, pero todavía queda mucho por hacer. Los compromisos asumidos por Nuñez Feijóo sólo se han llevado a la práctica de forma muy tímida, y la labor de dotar a la sociedad de argumentos basados en el derecho comparado, después de 30 años de manipulación nacionalista, de falsificación de la Historia, de tergiversación del contenido de tratados internacionales, y con un sector cultural afín al nacionalismo que obtiene pingües beneficios y privilegios gracias a la llamada normalización lingüística, es ingente.
1. En el ámbito de la Educación, en la etapa de Infantil no se respeta el derecho individual a recibir la enseñanza en lengua materna, un derecho reconocido incluso en la Ley de Normalización Lingüística de Galicia.
2. En Primaria y ESO a los alumnos se les obliga a estudiar en gallego las asignaturas con más texto, tales como Conocimiento del medio, Historia, Geografía, Ciencias Naturales o Biología. El Conselleiro de Educación explicó que se hizo así porque lo contrario tendría mayor rechazo en el ámbito nacionalista dado el peso lingüístico de esas asignaturas. Se pueden estudiar en español según el Decreto, Matemáticas, Física y Química y Tecnología. En definitiva, por ley, ningún alumno de Galicia puede estudiar en su lengua materna ni recibir la enseñanza de las materias troncales en la lengua elegida como se había prometido.
3. Este Decreto sólo se cumple de forma generalizada en los colegios concertados. En los centros públicos, excepto en los de la ciudad de La Coruña, el incumplimiento es bastante frecuente. 4.500 profesores le manifestaron por escrito a la Xunta que no impartirán sus asignaturas en español, de manera que muchos alumnos no pueden recibir la enseñanza de ninguna asignatura en este idioma aunque así lo deseen. Galicia Bilingüe ha denunciado casos concretos de incumplimiento, pero hasta ahora, la Xunta no ha sancionado a ningún profesor, y tan sólo les ha proporcionado ayuda a aquellas familias que han solicitado un traslado de centro.
4. A los alumnos se les permite, de facto, utilizar los libros de texto en gallego para todas las asignaturas, pero en español, tan sólo los de asignaturas asignadas a este idioma. Galicia Bilingüe había logrado que la Xunta plasmara en el borrador del Decreto la libertad de lengua en el uso de los libros de texto, pero tras una reunión con la Asociación de Editores de Galicia, el gobierno de Feijóo cambió de opinión. Los editores que publican libros de texto sólo en gallego tienen así aseguradas sus ventas y las subvenciones que reciben por publicar en gallego.
5. El adoctrinamiento nacionalista en la enseñanza ha ido en aumento desde la llegada del partido Popular de Galicia a la Xunta. Galicia Bilingüe trabaja de manera prioritaria en este ámbito.
6. La Administración de la Xunta está dejando de ser exclusivamente monolingüe en gallego, pero algunas Consellerías, como la de Educación y Cultura, son reacias a abandonar el monolingüismo. En cuanto a los ayuntamientos, siguen en vigor normativas contrarias a la doctrina del Tribunal Constitucional. Galicia Bilingüe tiene abierto en este momento un proceso judicial contra el Ayuntamiento de Lugo y, esto ya ha dado algún fruto ya que el ayuntamiento ha publicado una nueva web en ambas lenguas. Por otra parte, la Xunta había elaborado un proyecto de Ley de toponimia que suponía un aberrante ejemplo de imposición de lengua y una inaceptable intromisión en el ámbito privado, pero lo retiró ante las protestas de Galicia Bilingüe.
7. Desde la llegada de Feijóo a la Xunta se han concedido más de mil millones de euros en subvenciones a empresas, investigadores y particulares condicionadas al uso del gallego.
8. Sólo se subvenciona la cultura 
en lengua gallega, ya sea en el ámbito literario, audiovisual, o de cualquier creación artística.
9. El programa A Xuventude crea, puesto en marcha por la Xunta para ayudar a jóvenes creadores gallegos, excluye de las ayudas a aquellos que utilicen el español.
10. Las salas privadas sólo pueden contratar a través de la Rede de teatros y auditorios de Galicia a compañías interpreten sus obras en gallego, ya que el 100% de lo que se represente en ellas debe estar en este idioma. En el caso de las públicas, el porcentaje debe ser al menos del 75% por lo que las compañías ya saben en qué idioma conviene preparar su repertorio.